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jueves, 1 de diciembre de 2016

Ojos de un cielo sin nubes


Dedicada a mi papá, Fer.

   Las manos de Estela De La Cuadra van y vienen atravesando el aire templado de su comedor lleno de libros y cuadros. Su rostro se ilumina de repente cuando relata cómo conoció a Gustavo Ernesto Fraire en la Facultad de Psicología de La Plata por el año 60; luego el sol se nubla y relata los siguientes años mirando por las ventanas con sus ojos celestes. Sobreviene la penumbra cuando sentada con los brazos apoyados en sus piernas cuenta de cuando el batallón 601 secuestró-entre otros tres parientes, amigos, amigas y compañeros de militancia- a su pareja, a su hermano Roberto José y a su hermana Elena embarazada de cinco meses. “Ni vivos ni muertos”; se pronunció Jorge Rafael Videla el 24 de marzo de 1976. Los restos de todos ellos todavía no han sido descubiertos, ni aún buscados. La historia es cambiante, la de Estela también. Hace pocos años conoció a Ana, su sobrina que nació en cautiverio y fue localizada gracias a la base de datos genéricos de Abuelas. A veces la charla con Estela deviene en risas, y otras, en silencios.



    Cientos de jóvenes salen de cursar dos o tres horas seguidas de alguna las 17 facultades de la Universidad de La Plata para emprender la vuelta a casa. Estela De La Cuadra, que ceba unos ricos mates amargos en el luminoso living de su casa de La Plata, tiene un recuerdo particular sobre los años 70. -Se hablaba de política hasta en la fila de la verdulería-dice con una sonrisa a sus 70 años. Una de las que hablaba de política hasta en la parada del colectivo era ella, que a los veintipico retomaba la carrera de Psicología. -Ese día que conocí a Richard Bonafini y Gustavo Fraire, después de cursar nos caminamos todo y charlamos de todo menos de la materia, de si los vietnamitas, los chinos, eso siguió… Al día siguiente también nos vimos, y al otro también, a la semana; a los 10 días con Gustavo nos fuimos a vivir juntos-. Estela sonríe y ante una mirada de asombro dice sí sí mientras aplaude haciendo un sonido agudo de alegría y cuenta del entrecruzamiento del amor y de sus militancias en el Partido Comunista Marxista Leninista (PCML)

  Al principio un gato negro maullaba del lado de afuera de la puerta de vidrio de su patiecito delantero. -Se llama Turmalina, está todo bien pero sabe que no lo dejo entrar-dijo Estela meneando la cabeza. Me cuenta que es de su hijo mayor, José, que vive cerca. La felina se va meneando la cola.

  Todas las paredes del living de Estela están cubiertas por mesas con libros ordenados; menos una que casi es solo ventana de mampara y da a una pared donde cuelgan plantas de toda especie. Al cabo de unos minutos ella viene con una pava y un mate de cerámica hacia una mesa de madera clara y bajita. Elige una silla baja y ceba un amargo mientras recuerda aquella “infancia larga” en Sauce, el  pueblo del sur de Corrientes donde nació. -Teníamos 12 o 13 años yo, cinco hermanos, todos menores que yo y subíamos un árbol haciendo campeonatos de comer mandarinas-dice riéndose. -También tuve una larga adolescencia, fui por primera vez a un boliche con mi hermano para el casamiento de una hermana-.

   -Papá y mamá eran pobres, tenían 2000 hectáreas pero no era significativo; plantaban algodón y para la cosecha los peones golondrinas hacían campamento bajo los árboles. Era duro en los años 50-dice a modo de conclusión. Luego recuerda que a su papá le preocupaban los Esteros del Iberá. -Todos los mediodías se hablaba de política; papá y mamá, y sus cinco hijos, entre ese hablar además tenía libros de socialismo. Y era permanente en nuestra casa de papá hablar de la guerra civil española-. Estela abre sus ojos y en un susurro desliza que el señor don Roberto de La Cuadra era sumamente crítico de Stalin. -Su papá, mi abuelo, es de esos vascos que nace acá en Argentina de otro vasco que entre otras cosas fundó Balcarce. Tenía una estancia muy grande con miradores para los indios. Estaba presente la cuestión de los malones. La espada del bisabuelo... que si habrá cortado…-dice Estela y deja la frase como las cabezas de los indios durante la mal llamada Campaña del Desierto. Estela recalca que la pobreza material no significa no entender la época, lo que está pasando.

   De repente suena el teléfono en una de las esquinas del living, cerca de la puerta. Mientras me mira cómplice dice-qué hacés Chempes, ¿cómo estas? A mí me agarró el túnel del tiempo-. Corta y me cuenta de su primer exilio. -Carlos nos dio refugio en la provincia de Rio Grande de Sur y trabajaba en un pueblito de ahí de ingeniero. Había estado justito el mundial. Ahí estaba jugando Mario Kempes. Como en Brasil lo pronunciaban chempes, Carlos le decía a mi hijito menor, un año y pico, chiquito-dice Estela juntando sus manos evocando a su bebé rubio-le decía, vos sos un chempes, vos sos un chempes. Y ay, otra vez sopa, y el Plan Cóndor viste, chau-dice como apurada. -Llego a Suecia y me preguntan por qué le digo Chempes a Guillermo, y que allá se pronunciaba Kempes y la k hacía que pareciera Kampf, que es lucha. Quedó perfecto que le quede-. Luego de tamaña explicación la sonrisa más grande de Estela llegó.
El mate vuelve a circular y la charla se convierte en un verdadero túnel del tiempo.

   -Para mí estaba bueno migrar de Sauce, mi pueblito, porque cuando era chica hacía la primaria y me dejaban en la casa de unos tías en el pueblo, sin mis hermanos-dice Estela y sus manos ágiles dejan de moverse por ese instante para enseguida recuperar la gestualidad. -El planteo de mamá era que el campo no daba para vivir toda la familia y sostenernos: “hijitos vamos a estar todos juntos”, ese es el recuerdo que tengo. Mi papá vino a La Plata, existía una organización CAP corporación argentina de productores de carne y el tío Jorge le consiguió a papá de corredor, andar de negocio en negocio distribuyendo los pedidos para proveer almacenes. En el 59 vinimos todos a la Plata-. Una ciudad donde en pocos años, más precisamente en el año 1971, Estela conoció entre otras cosas amor y la militancia.

   El mate y la pava quedan a un costado de nosotras hace rato y la mirada se empieza a posar en los cuadros que capaz pintó José, o tal vez Guillermo “Chempes”, el menor, porque es muralista y sospecho que pueden ser sus primeros trabajos. Le cuento a Estela que quise comunicarme con Guillermo pero se disculpó. Estela se queda en silencio y responde-son muchas cosas…-. De vuelta el silencio mientras quizá las dos pensamos en cuando su hijo José ensayaba con su banda de rock, Chempes 69, en lo de su abuela Licha. Luego de que los chicos se mudaran a su propia casa la policía entraba y los atosigaba. Miguel Bru, el cantante los denunció en la Comisaría 5ta y luego fue desaparecido.

   El hilo del relato sigue versando sobre la vida en la ciudad de La Plata, aquí mismo, pero cuarenta años atrás. -Salgo del industrial...empiezo a trabajar en laboratorio de análisis clínicos y me engancho en psicología, rindo alguna materia, hay una cátedra que me fascina: antropología cultural. Entonces tuve claro que psicología tampoco-dice sonriendo. La conversación está a punto de ir hacia allí, pero no. -En el 71 retomo cursando psicología. Llego a la siguiente clase de lo que había empezado a realizarse en cuanto a los trabajos prácticos de una materia. Entonces el profesor me dice tenés algún grupo, no, este es el primero, entonces de allá atrás me dicen “vení, vení, acá con nosotros”; dos muchachos: Gustavo y Ricardo, Richard, y una chica de Quilmes-. Estela se ríe y agrega -“con esta estamos hechos” me dijo después Gustavo porque me vio cara de traga; ellos dos eran re estudiosos, re amigos; ya eran ayudantes alumnos de la cátedra de Psicología General 1. Gustavo había estudiado el secundario en la escuela naval con Astiz; en el liceo donde después hubo una bocha de desaparecidos-.

   -En el 72 charlábamos con distintas organizaciones políticas, pero en la cátedra que compartíamos con Richard a través de ellos se empieza a discutir herramientas necesarias para hacer la revolución; de qué tipo: socialista, de democracia popular; en qué estadios estábamos: si era antiimperialista…; la problemática de qué hacer con la liberación nacional y social-. Estela respira hondo. -Hasta ese invierno del 72 está Trelew que impacta mucho; volanteábamos y pintábamos pero eso con cualquier organización. El recuerdo es que vivíamos con Gustavo en un conventillo, donde más de una vez los redondos tocaron-. Estela termina la pincelada de época con ese dato que nos hace reír y agrega-entonces lo que hacíamos era seguir charlando con los demás pero se va consolidando toda la relación con el PCML: hacíamos campamentos con otros compañeros donde se discutía y se debatía, y llevábamos a otro para discutir, y La Plata era particularmente efervescente, con una militancia muy profusa, muy grande-.

   -Yo me acuerdo en mi organización en 1973 se decía: se viene el ajuste del fascismo, con fascismo van a pagar las luchas las clases obreras, otros cantaron se van se van y nunca volverán y todos en algo nos equivocamos; por eso nos derrotaron. Es complejo caracterizar la derrota, tema que también se pone en cuestión-. Los compañeros de militancia de Estela comenzaron a incorporarse por ejemplo a la Hilandería Olmos, donde son parte del cuerpo de delegados. Otros irán al frigorífico Swift, a SIAP, a Propulsora, a la Universidad de Salta, al Chaco. -Queríamos liberar a la patria entonces eso iba a hacer una lucha muy larga, no era ni estaba a la vuelta de la esquina-dice Estela y respira hondo nuevamente. Me pide que espere un momento y se va de la habitación volviendo al cabo de unos minutos con un maletín duro de cuero marrón.

   Sus manos lo abren delicadamente sobre la mesa del comedor y un centenar de fotografías, algunas cepia, otras más nuevas, quedan al descubierto. Su voz me indica que el joven de bigote es su hermano Roberto José. “Buen mozo” le digo observando la fotografía en blanco y negro, y ella asiente sonriendo. -Un rubio de ojos azules hermoso, de esos tipos que con el tiempo se van poniendo lindos. Roberto José empezó a trabajar en la línea de colectivos 520 de La Plata pero luego pasó a YPF donde un burócrata sindical lo entrega, lo ve volantear. La Triple A por ejemplo en la larga lucha de la 20, sé que mi hermano manejaba con el arma bajo el almohadón porque tenía la patronal y la burocracia sindical como peligro inminente, la bonaerense, el gobernador, no te olvides era Vitorio Calabró, un pesuti de la burocracia sindical, imaginate todas las presiones, entrega, muerte y desaparición que son los burócratas sindicales. Todo eso está en la DIPBA-. Le pregunto a Estela qué siente ahora que la misma línea de colectivos junto con la Este están en medio de una huelga. -Y… están peleando por los mismos reclamos que hacía mi hermano-me dice con algo de cansancio en la voz que recupera al instante su brío. -Cuando me llamó Chempes me dijo que van a hacer un mural por los choferes en 53 y 9.

    Una chica con el pelo tapando sus hombros con mangas celestes de un vestido liviano mira a cámara sonriendo y no puedo evitar mirar a la mujer a mi lado que sigue buscando fotos de sus hermanos para mostrármelas. -Esta es Elenita, hermosa-. Estela es agradable y tranquila como su casa. Se escucha algún pajarito de vez en cuando. Mientras prepara mate la observo; su pelo clarito hasta los hombros y una remera blanca con pantalones. -6 u 8 de enero de 1977 salí de mi casa con Chempes y José chiquititos así-dice Estela cuando vuelve acercando la mano al suelo. -A Elenita le fascinaban los nenes. Era una cena de festejo de fin de año en la casa de mi mamá Licha y mi padre Roberto en La Plata. Ninguno de ellos sabían donde mierda vivía yo, no, no, porque papá y mamá estaban ligados a mí, a Roberto José, mi hermano y a Elena-dice mientras una nube pasajera oscurece el living. -Llevé milanesas y no sé cómo o qué miércoles se me ocurre mientras las estoy friendo empezar a cantar; eso que solo tengo oído para el arroz con leche. “Me mandaron una carta por el correo temprano, en esa carta me dicen que cayó preso mi hermano, que sin compasión por la calle lo arrastraron”, y sigue: “la carta dice el motivo que ha cometido Roberto haber apoyado el paro que ya se había resuelto”-. Elena se pone seria y hace una pausa-la miro a mi mamá que me dice “basta, basta” y debe ser una de las pocas veces que la vi llorar una lágrima porque TUC TUC TUC-Estela golpea la mesita-dura no es la palabra... muy contenida-.

    Alicia “Licha” Zubasnabar de De La Cuadra, su mamá, fue la primera presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo y murió a los 92 años, hace ocho años. Después de un silencio que dura profundos segundos, Estela sigue su relato justo cuando una luz cálida copa la habitación. -Recuerdo que después Elena y Héctor (Baratti) nos dicen que ella está embarazada; Héctor dice que si es hombre se va a llamar Esteban por el abuelo y Elena que si es mujer Ana, por Ana Santucho. Dicho esto nos despedimos y un poquito más de un mes los secuestran, Elenita embarazada de cinco meses-.
Para encontrar ayuda en la búsqueda de Alicia “Licha” Zubasnabar De La Cuadra y su esposo Roberto se contactaron con el vicario castrense, el obispo militar Emilio Graselli, denunciado por presenciar sesiones de tortura en los centros clandestinos de detención y exterminio. -Mi mamá cuando ve a Graselli en Comodoro Py no les dice que Elena y Héctor eran pareja, tenía miedo. Tampoco que ella estaba embaraza, pero al siguiente encuentro él se encargó de hacerle entender que sabía-. Luego de su contacto con ese represor los padres de Elena de La Cuadra reciben una carta de Jorge Bergoglio, actual jefe del Vaticano que los deriva a Mario Picchi, el obispo auxiliar de La Plata. La mirada de Estela se detiene en otra foto de su hermana Elena. -Bella, de las bonitas que no saben que es bonita, y chistosa-. Otras fotos. -Segundo viaje de abuelas, París: Chicha, Estela y mamá. 1978; esta es mamá, esta es Hebe de Bonafiini, esta una madre de un obrero de SIAP. ¿Qué te quería mostrar yo de acá?…-. Le pregunto por la supuesta apertura de archivos que hizo o hará el Vaticano. Estela está seria y toma una foto de una chica morocha de unos treinta y pico con la nariz y las cejas finitas. -¿Te parece a vos que pueden tener alguna noticia de algo y tenerlo guardado así?-. Estela busca más fotos con la mirada. -Me parece terrorífico y de una inmoralidad… ¿por qué la Fiscalía no allanó el vicariato castrense? Si todos aman los Derechos Humanos… La iglesia católica no respeta ni a las creencias ni el buen vivir del ser humano, tiene una historia terrible que vuelve a reeditar y perfeccionar. En el caso mío yo tengo el testimonio, cuál es la discusión, que Von Vernich el cura que visitaba la comisaría 5ta discute con mi cuñado, con Héctor Baratti y él le pide a Von Vernich por la hija, cuál es el crimen: el cura responde: “los hijos pagarán la culpa de los padres”-.

   La foto de Ana, su sobrina nacida en cautiverio que fue localizada gracias a Madres, queda al resguardo de mi cámara de fotos. -Esa es Ana, no quiere propaganda. Es hermosa, simpática. No se puede creer, esta es Elenita chiquitita. Mi marido y yo el día que nos casamos. Chempes y Norita Cortiñas en Estocolmo, la que está debajo es Nora Cortiñas y los que están arriba son Chempes y José, ya me dispersé-. Nos reímos con la foto de la madre de Plaza de Mayo acostada en el piso y dos niños rubios sobre ella.

    -Soy un desastre, dos mates y no puedo hacer estas cosas-dice mientras se levanta a traer agua fresca porque el mate ya nos cansó. De acuerdo a cómo los tiempos políticos se iban desarrollando, siempre cada vez más violentos, al igual que Estela sus dos hermanos y dos hermanas fueron cambiando sus formas de vivir y el lugar para hacerlo. Estela sigue hablando desde la cocina y vuelve unos años atrás en el relato. -Mi hermano Luis Eduardo en el 73 74 hacía teatro. Había andado por Europa y vuelve con la Comuna Baires, y en movidas con el sindicato de actores en San Telmo tienen una sala donde representan una manifestación de obreros y la represión. En el 3er acto hay una persona desnuda atada así con las convulsiones porque los están torturando, la Trile A se chifla y se tienen que ir a Europa. Mi otra hermana, Soledad, se tomó un año sabático pero ella no estaba ligada a la militancia, se van con su pareja un año a Europa. El agua alivia el calor de la tarde de Noviembre. Todavía falta que me cuente de sus dos hermanos que militaron en el PCML.

    Elenita estudiaba para maestra jardinera en la escuela de 68 y 12. y este… qué te iba a contar, te iba a decir algo, Roberto José en el 73 ya ingresa en la línea de colectivos 520, donde el partido tenía 2 3 4 militantes. Después ya iríamos al Chaco en Noviembre y en Junio a Rosario al 6to Congreso del FAS (Frente Antiimperialista por el Socialismo), el último. Las luchas de Villa Constitución eran incontables. Dos columnas de montos, José Navarro... yo le digo a papá la cuestión que de que la deje a ir a Elenita lo que a mí no me decían, yo era la rebelde de la familia no pedía permiso, pero siempre fui de otra manera, ella era Elenita, nos llevábamos 8 años, mucho. Le pedí y me dice-Estela ahora susurra- no no no, tu hermanita no va. Vamos con Gustavo, con Roberto José-Estela sonríe- y Elena no fue. Ella empezaba a tener reuniones en casa de papá y mamá con Mariano Montequín, responsable para formar centros de estudiantes.

   -Me acuerdo bien una noche del 30 de marzo del 75 vamos a comer piza, cerveza y demás y yo tengo una panza así-Estela extiende su brazo-y vamos con Gustavo, el gato, japonés, y fiera, compañeros de la hilandería-. A mí me decían Estela y a Gustavo “el gusta”. Volvemos a casa entonces saco del noveno piso la bolsa para tirar y me chorrea agua; y le digo Gustavo yo no me estoy meando. No, me dice, ¡está por nacer! Y nos vamos al hospital-.

    Con el mate arreglado por tercera vez el túnel del tiempo nos lleva a su exilio en Suiza, donde junto con otros militantes se dedica a tiempo completo para que salga a la luz el genocidio que estaba llevando adelante la dictadura cívico eclesiástica militar en Argentina. -Volvemos lo mismo de siempre:-el dedo de Estela señala la bajada de una nota de Madres en Clarín- A la Suprema corte, A Fuerzas armadas, A altos mandos junta militar y autoridades eclesiásticas, no falta. Nunca. A la prensa nacional. La tenían re clara digamos-dice leyendo y agrega-documento que nos llegaba replicábamos y mandábamos, firma: Estela De la Cuadra Zubasnabar de Fraire porque yo quería enganchar lo mas posible a mi marido desparecido a mis hermanos y a mamá. Estela me muestra fotos, recortes amarillentos de diarios nacionales y cartas, muchas cartas. -Madres, 1979. Esto en brasil con el papa-Norita Cortiñas está llorando con los brazos extendidos. -Sacaron para ese entonces boletín a Don Jorge Rafael Videla y le piden por los niños y los adultos. 79, una sesión de la OEA.

    -Al mismo tiempo que el Rodrigazo caen varios compañeros y Gustavo tiene que dejar para pasar a ooootro lado del partido. Yo tuve dos hijitos chiquitos seguidos y una de las cosas que hacía en casa era imprimir volantes para la hilandería; tengo volantes del noviembre del 77 donde se plantea todo el sabotaje a la producción, se cortan todas las bovinas para la patronal, el enfrentamiento con la burocracia patronal, eso lo llevan adelante con el “Japo” que era Julio Bulliquen. Antropología forense identificó sus restos-. Los de su pareja Gustavo, detenido y desparecido el 6 de diciembre del 1977 nunca aparecieron y aún sigue desaparecido. Ese 6 fue el día en que el Batallón 601 desató el operativo escoba que barrió con casi el total de la militancia del PCML. “Con toda mi familia” dirá Estela en otro momento de la charla.

   -Ya a lo último una vez cada semana o 10 días nuestros compañeros nos sacaban de donde permanecíamos clandestinamente; cada uno por su lado, Gustavo con José paraban en una casa que yo después me enteraría que era Callao y Juncal, frente a la casa de Marta Vásquez. José lloraba desesperado “no me dejes” y el padre de aquí para allí andando. Nuestro último encuentro es el 5 de diciembre a la mañana frente al hospital Durán, qué ironía-dice Estela refiriéndose a que ese nosocomio sería desde 1987 el Banco Nacional de Datos Genéticos donde se realizarían miles de análisis en niñxs sospechados de ser hijos de desaparecidos apropiados por represores. -Con Gustavo y otros compañeros después nos vamos caminando por la Díaz Vélez. Él me dice “ya vamos a arreglar lo de la casa” y se va por otro lado. Horas después él es secuestrado y nuestro hijo José va a una comisaría-.

   Estela vivió clandestinamente en distintos lugares pasando por una villa miseria hasta que le llega por medio de una compañera un mensaje de Gustavo, última vez visto en el Centro Clandestino de Detención “El Banco”. Le decía a Estela “andate de Argentina con José y Chempes”. José tras ser casi apropiado por una policía estaba en manos de sus abuelos y Chempes con su mamá. En julio de 1978 se organiza la salida del país a Brasil donde meses después Estela y él se vuelven a abrazar con su tan extrañado José.

   -No es casual que fuera la dictadura más corta de América Latina, las reservas antifascistas, morales y demás de este pueblo para mí son.. más allá del gobierno de turno, me parece que de ahí se consiguen muchas cosas-dice Estela cuando se acuerda del 2 de Mayo de 1977. -Esa llamada telefónica es la primer noticia que hay de Elenita desde su secuestro en Febrero. Hay una persona, una vecina que nos dice que nuestra hermana dio a luz-. Estela me muestra las últimas cosas del maletín. Un pañuelo violeta con letras blancas que dan forma a la silueta de América Latina. Cuenta que se lo regaló su mamá “Licha” antes de irse a la Vigilia en el Puente Pueyrredón. Allí en Avellaneda le estamparon el pañuelo en blanco con los nombres de todas las víctimas del Argentinazo. Antes de irme me confiesa que le encanta el periodismo de investigación y me recomienda leer un libro de Sibila Camps sobre el caso de Marita Verón. Para sumar a las fotos que me llevo de sus fotos le pido que me regale una de ella. Estela posa de espaldas mostrando una remera estampada en violeta que dice “Apoyo a los choferes de la ESTE”.


   La mayoría de las imágenes que Estela me muestra son de mujeres en las calles, marchando por los y las desaparecidos, -de ayer y de hoy-desliza en otro encuentro. Ojos de un cielo sin nubes, los suyos, y los de otras mujeres y niños, brillan en cada fotografía guardada en el maletín de cuando Gustavo hizo su secundario. Y aquella mirada profunda y gentil sigue junto a ella. Allí donde todos nos podemos encontrar con su historia de vida.



Crónica de vida en base a entrevistas realizadas en la casa de Estela los primeros días de noviembre.
Gracias infinitas a ella.
y a la vida.

Manuela

lunes, 14 de noviembre de 2016

Papá-gracias

Papá-gracias
gracias por los besos los abrazos los licuados de banana por saltar las olas conmigo en Claromecó por llamarme por darme vida por mi infancia, gracias por los demás años
-gracias por la música, los vinilos en la piecita del fondo, las tardes en la chacra, permitirme hacer una huerta en tu terreno de tu casa, aunque después se lo comieran los caballos,

gracias por todo
disfrutamos lo que pudimos
estuvimos la mayor parte de mi vida y de la tuya muy lejos, muy lejos, a más de 1000 kilómetros de ruta del desierto y pampa verde soja transgénica de por medio y amarillo girasol
En los últimos años estuvimos viviendo más cerca, mucho más cerca, voz Azul yo La Plata o mismo vos Capital, nos vimos más, te quise más y a veces me enojé más también.

Si hay algo que siento ahora no es rabia, es amor. “si hay algo seguro en el amor es que no existe la duda” leímos hoy con F. en una pared escrachada de Capital. Siempre te amé y siempre te quise abrazar. Si este finde justo no nos juntamos será porque entendimos las cosas de tal manera sin saber lo que podía pasar, sin saber que el tiempo sin saber que la muerte sin saber muchas cosas

Tu mano para la escritura (tu corazón) leerte es algo hermoso y que más feliz me hace pa

Siempre siempre te voy a amar. Como dijo tu amigo Fer B. que te recuerda como pollito porque trabajó con vos cuando recién empezabas, a veces me voy a reír otras a llorar de tristeza y otras me voy a enojar un poco. Y siempre siempre siempre pero siempre te voy a amar pa y te voy a llevar acá en el corazón en el alma, en el ser. Gracias  

PD: Tu voz va estar siempre conmigo, nunca la voy a olvidar, siempre voy a recordar algunas tardes o mañanas en la radio, cuando te tiraba algunos temas de música para pasar, cuando nos llamábamos y me contabas de la casita, de Santucho, Tina y Chaco, de que querías cerrar para que no bardeen porque Santucho “es terrible”, que querías hacer otro cuarto para cuando vayamos F. y yo a quedarnos…
“Hay gente que pasa por la vida y no deja nada, ni una muesquita”, que nunca tiene problemas con nada ni con nadie,, en cambio vos tenías un espíritu inquieto, no te quedabas con lo dado, con la primera versión, ha de ser tu vocación de periodista y de revolucionario, 
vos pa hiciste y quedan muchas cosas, muchas sonrisas,
gracias-

Manu.

https://www.youtube.com/watch?v=pBHFE3BgfQY

Papá-gracias

Papá-gracias
gracias por los besos los abrazos los licuados de banana por saltar las olas conmigo en Claromecó por llamarme por darme vida por mi infancia, gracias por los demás años
-gracias por la música, los vinilos en la piecita del fondo, las tardes en la chacra, permitirme hacer una huerta en tu terreno de tu casa, aunque después se lo comieran los caballos,

gracias por todo
disfrutamos lo que pudimos
estuvimos la mayor parte de mi vida y de la tuya muy lejos, muy lejos, a más de 1000 kilómetros de ruta del desierto y pampa verde soja transgénica de por medio y amarillo girasol
En los últimos años estuvimos viviendo más cerca, mucho más cerca, voz Azul yo La Plata o mismo vos Capital, nos vimos más, te quise más y a veces me enojé más también.

Si hay algo que siento ahora no es rabia, es amor. “si hay algo seguro en el amor es que no existe la duda” leímos hoy con F. en una pared escrachada de Capital. Siempre te amé y siempre te quise abrazar. Si este finde justo no nos juntamos será porque entendimos las cosas de tal manera sin saber lo que podía pasar, sin saber que el tiempo sin saber que la muerte sin saber muchas cosas

Tu mano para la escritura (tu corazón) leerte es algo hermoso y que más feliz me hace pa

Siempre siempre te voy a amar. Como dijo tu amigo Fer B. que te recuerda como pollito porque trabajó con vos cuando recién empezabas, a veces me voy a reír otras a llorar de tristeza y otras me voy a enojar un poco. Y siempre siempre siempre pero siempre te voy a amar pa y te voy a llevar acá en el corazón en el alma, en el ser. Gracias  

PD: Tu voz va estar siempre conmigo, nunca la voy a olvidar, siempre voy a recordar algunas tardes o mañanas en la radio, cuando te tiraba algunos temas de música para pasar, cuando nos llamábamos y me contabas de la casita, de Santucho, Tina y Chaco, de que querías cerrar para que no bardeen porque Santucho “es terrible”, que querías hacer otro cuarto para cuando vayamos F. y yo a quedarnos…
“Hay gente que pasa por la vida y no deja nada, ni una muesquita”, que nunca tiene problemas con nada ni con nadie,, en cambio vos tenías un espíritu inquieto, no te quedabas con lo dado, con la primera versión, ha de ser tu vocación de periodista y de revolucionario, 
vos pa hiciste y quedan muchas cosas, muchas sonrisas,
gracias-

Manu.

https://www.youtube.com/watch?v=pBHFE3BgfQY

sábado, 12 de noviembre de 2016

Victoria Donda pide renuncia de Fiscal General por su participación en las dictaduras

ES INACEPTABLE LA CONTINUIDAD EN EL CARGO DE ESTE FISCAL”

Teatro Espontáneo “La Combinada”, entradas agotadas

Con un origen común en el campo de la salud y específicamente en el Psicodrama, la Compañía de Teatro Espontáneo “La Combinada”, viene trabajando desde sus inicios en la búsqueda de una propuesta estética que deviene del Playback Theatre, creado por Jonathan Fox y que fuera trasmitida por Marilén Garavelli, directora de “El Pasaje”.

La Compañía se conformó en el año 2003.
El nombre “La Combinada” deriva de la idea de desarrollar esta actividad de manera autogestiva, con dirección rotativa, potenciando la multiplicidad de recursos, formaciones y diversos espacios de intervención de sus integrantes.

La Combinada ha realizado funciones, en teatros, barrios, cárceles, congresos, instituciones, empresas y múltiples ámbitos en los que las personas y sus historias son protagonistas.


Grupo La Lija Cancion a Milagro Sala

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Azul: "El Ase" llama a resistir atropello del municipio

"Gente del Colectivo desde el Ase y amigos y afines hacemos un COMUNICADO DE EMERGENCIA: desde abril de este año comenzamos, junto a la Municipalidad de Azul la cesión, a través de un comodato, del terreno ubicado en Constitución entre las calles Rivas y Guaminí, parcela nro. 14 según plano. Ese predio fue ofrecido desde la secretaría de O. Públicas por medio del señor Ángel R. Olaechea, derivado a Desarrollo Económico de Azul el 20 de mayo del 2016, expediente D-1339.  Este jueves 13 hs. convocan a almuerzo en Av. 25 de Mayo frente a Obras Públicas.